¿Qué es una redirección 301?

Las redirecciones 301 se utilizan para llevar de manera permanente a los usuarios de una página a otra en tu web. No tienen gran secreto, pero, ¿cómo afectan al SEO y cuál es su importancia dentro de una migración web? ¡Vamos a verlo!

Desde una perspectiva práctica:

Imaginemos que has decidido mover tu blog alojado en una subcarpeta de tu web – como sería https://www.despuesdeldato.com/blog/ – a un subdominio alojado dentro de la misma web – https://www.blog.despuesdeldato.com/.

La página original de tu blog ya aparecerá en los resultados de búsqueda al haber sido indexada por Google, los usuarios la habrán guardado en la barra de favoritos, enlazado desde páginas web externas y enviado por email. Si optas por simplemente borrar la carpeta y mueves el contenido al nuevo subdominio, todas las URLs antiguas devolverán una página 404. ¿El resultado? Una mala experiencia para el usuario, pérdida de tráfico desde distintos canales y un efecto negativo en el posicionamiento SEO de tu web.

Google recomienda utilizar redirecciones 301 en el servidor para indicar que una página se ha trasladado de forma permanente a una nueva ubicación, como ocurre en las migraciones web. De este modo, te aseguras de que ocurre lo siguiente:

  • Las URLs antiguas son sustituidas por las nuevas en los resultados de los motores de búsqueda.
  • Los enlaces externos a URLs obsoletas redirigen al usuario a las páginas actuales.
  • Los usuarios pueden aterrizar a tu sitio desde distintas URLs, por ejemplo: http://www.despuesdeldato.com tendrá un redirect 301 a la versión segura https://www.despuesdeldato.com.

¿Las redirecciones 301 afectan al SEO?

La respuesta es sí. No únicamente por los tres puntos mencionados anteriormente, sino que además tienen un papel clave en la transmisión de la autoridad de páginas. Al implementar una redirección 301 se transfiere la autoridad de la página a la URL de destino, aunque no en su totalidad: Google no revela el porcentaje, pero se estima que la pérdida de autoridad es de entre un 10 y un 15%.

A diferencia de las redirecciones 301, las redirecciones 302 son de tipo temporal; es decir, se redirige a los motores de búsqueda y a los usuarios a la nueva URL, pero ésta no hereda la autoridad SEO. 

Veamos ahora el papel de las redirecciones en una migración SEO. Aunque existen muchos elementos que hacen que una migración web sea un éxito, en aquellos casos en los que cambie el dominio o la estructura de URLs es esencial contar con un plan de redirecciones 301 cuidado al detalle. 

Aspectos a tener en cuenta antes de una migración SEO

El primer paso para diseñar las redirecciones en una migración SEO consiste en realizar un crawl completo de tu site mediante una herramienta como Screaming Frog. Esto te permitirá tener una imagen clara de la estructura de URLs de tu web y te será más fácil clasificarlas con el objetivo de establecer prioridades.

TIP: para no excederte en el tamaño del crawl, deselecciona las imágenes, archivos CSS, JavaScript y SWF (Configuración > Spider):

Screaming Frog para redirecciones

Configuración de Screaming Frog

Una vez crawleado el site, hay una serie de pasos a tener en cuenta para llevar a cabo la migración SEO con éxito:

1. Roadmap de redirecciones – selección de URLs

El primer paso consiste en crear una ruta de prioridades de las URLs a migrar: no tendrá la misma importancia la home de la web que una página sin apenas tráfico.

Cuando hablamos de sitios pequeños con pocas URLs, será posible hacer un mapeo de todas las URLs y trazar su correspondencia con las URLs nuevas. Es decir, será posible establecer una relación de redirecciones 1:1. En el caso de una web grande con miles de URLs esto sería una tarea titánica. Entonces, ¿qué criterio es mejor seguir? Llegó la hora de recopilar los datos necesarios de tu web actual:

    • URLs incluidas en el sitemap.xml: querrás prestar especial atención a las URLs indexables enviadas a Google.
    • URLs con más tráfico orgánico durante los últimos meses: mediante una herramienta como Google Analytics, serás capaz de identificar aquellas URLs posicionadas que reciben visitas.
    • URLs con tráfico referido: también con Google Analytics, podrás identificar aquellas páginas enlazadas externamente que generan tráfico.
    • URLs con más impresiones y clics: en Google Search Console podrás extraer el listado de URLs clicadas y que han aparecido en búsquedas orgánicas.
    • URLs con enlaces: no debemos olvidar la autoridad transferida por los enlaces entrantes desde otros dominios. A través de Google Search Console o herramientas como Ahrefs puedes hacer un estudio de aquellas páginas enlazadas de tu web.

Haciendo un cruce entre listas podrás obtener un listado único que servirá de roadmap en la implementación de las redirecciones según las prioridades.

TIP: Puedes conectar la API de Google Analytics, Google Search Console y la de Ahrefs a Screaming Frog para obtener en un solo paso el tráfico, clics, impresiones y enlaces de las páginas crawleadas en tu site:

Configuración > API access 

Screaming Frog API redirecciones

API de Screaming Frog

2. Categorización de las URLs de la migración

El siguiente paso consiste en categorizar el listado de URLs por distintos niveles según la estructura de la web antigua (home, secciones/categorías, subsecciones,etc.). Esto te permitirá extraer la estructura común de las URLs de cada tipología y posteriormente definir las reglas de redirección a aplicar.

3. Definición e implementación de las redirecciones

La implementación de las redirecciones 301 en una migración web incluye dos grupos principalmente:

  1. Reglas en el archivo htaccess del servidor (siempre que utilices un servidor que ejecute Apache) genéricas para tipologías de URLs con la misma estructura, que se aplicarán en bulk mediante expresiones regulares.
  2. Reglas específicas para excepciones que se salgan de la norma, estas reglas aplicarán a una sola URL.

4. Check de las redirecciones

Mediante una herramienta de rastreo como Screaming Frog el último paso consiste en comprobar en un entorno de pruebas que todas las URLs redirigen correctamente mediante un status http 301 a la URL de destino.

En aquellos casos en los que no exista una redirección o ésta devuelva un error 404 habrá que revisar la redirección aplicada.

TIP: Para comprobaciones puntuales, la extensión de chrome Redirect Path puede ser de gran ayuda:

Redirecciones Redirect Path

Extensión de chrome Redirect Path

Lo que NO debes hacer en una migración SEO

Hagas lo que hagas, evita a toda costa redirigir URLs de forma masiva a la home. Las redirecciones 301 deben guardar coherencia entre el contenido original y el contenido de la nueva página para responder a la intencionalidad de búsqueda de los usuarios que llegan a tu web desde el canal SEO y permitir que los buscadores entiendan el cambio de página.

IMPORTANTE: asegúrate de no incluir URLs con códigos de respuesta 301 en el sitemap.xml de tu web, ya que no tiene sentido que Google las visite. Si olvidas retirar las páginas antiguas de tu sitemap, te arriesgas a que el bot de Google las siga rastreando y pierdas un valioso tiempo del crawl budget.

Cómo extraer las URLs del sitemap para detectar 301: Una manera sencilla de hacerlo es a través de Screaming Frog. Para ello, selecciona Mode > List > Download from sitemap URL

Sitemap.xml Screaming Frog

Cómo ir un paso más allá: limpieza de redirecciones 301

Sobre todo en el caso de sites grandes con muchas URLs, lo más probable es que se hayan implementado redirecciones 301 en el pasado, ya sea en migraciones antiguas, debido a cambios de URLs o eliminación de páginas obsoletas.

Deberás tener especial cuidado con aplicar redirecciones 301 sobre páginas que ya son el resultado de una redirección; en ese caso se crearía una cadena de redirección con varios pasos entre la URL original y la URL de destino. El problema viene cuando tenemos en cuenta la pérdida de autoridad entre URLs: no querrás perder link juice en cada uno de los pasos de redirección, y las cadenas de redireccionamiento pueden causar mayores tiempos de carga de la página, lo que deriva en una mala experiencia para el usuario que visita tu web.

Entonces, habrá dos pasos para solucionar estas incidencias:

  • Sustituir la cadena de redirecciones por una única redirección 301. Por ejemplo, URL 1 > URL 2 > URL 3 > URL 4 pasará a ser URL 1 > URL 4.
  • Sustituir los enlaces internos a páginas antiguas con redirecciones por enlaces a las páginas de destino, es decir, las nuevas.

¿Cuánto tarda Google en indexar la URL nueva tras aplicar una redirección 301?

La respuesta es que no se sabe a ciencia cierta. Google no revela plazos ni cómo actúa el algoritmo. Sin embargo, el experto de Google John Mueller recientemente hacía hincapié en que un status 301 es uno de los factores que utilizan los buscadores para determinar qué URL es la canónica, pero no el único. 

Entonces, ¿qué otros factores se deben tener en cuenta en una migración para conseguir que Google rankee las páginas nuevas? Veamos los principales según Mueller:

  • Enviar el sitemap actualizado con las nuevas URLs inmediatamente tras la migración.
  • Sustituir todos los enlaces internos: no deberá quedar ningún enlace que apunte a páginas antiguas. Es importante revisar tanto los enlaces en el contenido como los enlaces en el etiquetado hreflang y canonical.
  • Otras referencias externas como enlaces entrantes: sobre todo si se trata de enlaces desde dominios de autoridad alta, lo ideal es intentar que el medio de origen sustituya la URL antigua por la nueva en el enlace.

Debes evitar a toda costa enviar señales mixtas a Google: todas las referencias deben apuntar a la URL de destino. En definitiva, pónselo fácil a Google para que entienda cuál es la URL relevante para los buscadores.